jueves, 20 de septiembre de 2012



Soñé que se rompían botellas, botellas de vidrio. Y se me clavaban todos los vidrios grandes y chicos en las piernas y en los pies y  me veo las piernas y los pies ensangrentados y de entre los dedos brotaba sangre y me sacaba los vidrios uno por uno y el dolor y el problema eran tan graves que llamaba a un médico que me decía que me los tenía que sacar todos y cuando pienso que por fin me los saqué todos queda uno y otro y otro. Y la cosa no se resolvía. Me desperté y miré entre las sábanas buscando los zapatos buscando sangre buscando la bombacha.

lunes, 17 de septiembre de 2012



Tenía pan y no le daba tenía miel y no le daba y tenía también una panza enorme que alimentaba con celo. Y una risa oblicua y uniforme.

Estaba vestido y desnudo.

El rey.

Con la panza llena de finísima harina blanca.
Y un aparato guardado en doble bolsillo
Como si yo quisiera 
Saber algo 
Que no dice.

Pero con todo

Tenía miel y no me daba
Se guardaba la sangre para el momento del día
De paz
De mayor soledad.
Y en el espejo se reflejaba infinito el esperpéntico deseo
Y la mueca
De la palabra deseo.

lunes, 10 de septiembre de 2012



Dormir cuando tenga sueño
Y comer cuando tenga hambre
No es tanto.

Hay hombres que cuelgan escaleras de los cables y así suben. 
De los cables altos. 
Hacia arriba.

Hay otros que van sacando las cosas a la calle y las prenden fuego mientras los vecinos miran.
Colchón cama patines y árbol.
Y abstenerse de opinar.

Y otros
Que se ponen mucho perfume de esos que con dos gotas alcanza
Y cuentan los dólares en la cara de la psicopedagoga
Para no pagar la clase del nene.


Otra vez sin bombacha
Pero con una remera que tapa la cola
Apenas.
Y viene un tipo y mete mano por adelante y por atrás.
Cómo si fuera gracioso.
Sopapo.
Tabaco y café
De desayuno
De almuerzo
Y seguramente también de cena.
Y una película mala
Con la que me identifico
Porque no pasa nada.

domingo, 2 de septiembre de 2012



Lo triste y lo bello.
Mientras vos leías al lado del lago yo dormía la siesta
Y te soñaba
Como Ubu, el Rey.

Después en una orgía
De la que no quería participar
Pero igual
Tenía una pollera corta sin bombacha
Y me acostaba en un colchón grande con sábanas limpias.